Una vez recuperado en lo personal y artístico tras casi veinte años de tiempos difíciles, Rafael Riqueni debe ahora enfrentarse a su responsabilidad frente a la sociedad civil por hechos ocurridos en el pasado. Un delito de agresión ocurrido en 2010, durante una de las peores etapas de una enfermedad ya lejana, es el causante de este ingreso en prisión.

Rafael Riqueni, consciente de su obligación en cumplimiento de la justicia, se encuentra bien, con disposición y animo para afrontar esta ultima prueba pendiente para poder cerrar definitivamente el pasado, y poder desarrollar un futuro dedicado a su profesión y a su vida, que sigue siendo la música.

Rafael Riqueni quiere desde aquí mostrar su gratitud por todo el cariño y apoyo que esta recibiendo en estos días. Pronto estará de nuevo en los escenarios para hacerlo personalmente.

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